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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 16

de agosto de 2017

Evite las alergias

Advierten que las almohadas acumulan ácaros y hongos.

Lima es una ciudad húmeda que conlleva a la proliferación de ácaros y hongos, los cuales desatan alergias muchas veces. Estos parásitos se refugian en ambientes cerrados y calientes, convirtiendo las habitaciones y sus implementos en uno de sus espacios favoritos.

1/8/2017


La humedad y la falta de ventilación en las habitaciones son algunas de las causas que convierten, por ejemplo, a las almohadas en un potencial foco de infecciones, que contribuye al aumento de diversas afecciones durante el invierno.

Ojo con las almohadas

La especialista en Inmunología y Alergia de Essalud Guisela Alva advierte que es importante conocer los períodos de mantenimiento y el reemplazo de las almohadas, que dependerán del uso que se les da.

Por ejemplo, en el caso de los niños y adultos mayores que acostumbran a sudar, es recomendable cambiarlas cada mes.

En cambio, en los adultos sanos que gozan de un buen sistema inmunológico se deben reemplazarlas cada tres meses. No obstante, enfatizó que las fundas que las cubren deben ser cambiadas entre una y tres veces a la semana, si se trata de pacientes que sufren de asma, rinitis, sinusitis y otras afecciones similares.

Hábito de limpieza

Para evitar la acumulación de ácaros y hongos, la solución es el hábito de limpieza, por eso recomienda que al despertarnos se abran las ventanas, la puerta de la habitación, se sacudan las almohadas, y si optamos por lavarlas utilicemos agua caliente, además de planchar las fundas, para así minimizar los ácaros, que son los principales causantes de las alergias en casa.

“No es suficiente con lavar las almohadas y mantenerlas por años, cuando uno lava las cosas con agua fría, los ácaros nunca morirán porque se requiere de temperaturas elevadas [70°-80°]”, explicó.

Manifestó que exponerse a este tipo de ácaros puede no ser dañino para la salud al momento, pero sí hay consecuencias en un período de 10 a 15 años. “El cuerpo se sensibiliza y el sistema inmunológico reacciona, desencadenando cuadros de alergias que en el peor de los casos se puede manifestar como dermatitis, ataques de asma, entre otros”, puntualizó.