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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 26

de julio de 2017

ENFOQUE

La última oportunidad

Entre el 2001 y el 2014, de acuerdo con informes del Ministerio del Ambiente (Minam) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), la tasa de deforestación en el Perú se incrementó paulatinamente desde 80,000 a 140,000 hectáreas por año; el acumulado en dicho período alcanza una cifra cercana a 1 millón 400,000 hectáreas. Para poder graficar lo que está pasando podemos decir que hoy en día se destruye una hectárea de bosque cada 5 minutos. Paradójicamente, en ese mismo período, el presupuesto institucional modificado (PIM) en materia ambiental se duplicó de 1,500 millones a 3,000 millones de soles.

16/7/2017


Mirbel Epiquién Rivera

Ex Director General de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre del SERFOR

Las tres causas de la deforestación en nuestro país son, en orden de incidencia; la agricultura, la expansión de la infraestructura y la extracción de madera para fines comerciales y combustible. Sin embargo, estas causas tienen al mismo tiempo factores subyacentes como la baja rentabilidad de las actividades forestales, el limitado acceso a mercados, las políticas públicas con enfoques sectoriales descoordinados y contradictorios, las limitadas capacidades institucionales, el crecimiento demográfico, la pobreza, la exclusión social en las regiones expulsoras de migrantes, las limitaciones tecnológicas, entre otros.

Como vemos, el problema forestal no solo es de regulación o de procedimientos, sino también de una serie de factores económicos, sociales y tecnológicos que se deben abordar de manera integral. Para complicarlo más, agrego el factor ecológico, que la industria casi siempre obvia.

El cambio de paradigma, si es que realmente queremos ser competitivos, se encuentra en dos estrategias; la protección de los bosques y la recuperación de las áreas deforestadas.

La estrategia de protección no quiere decir que no haya aprovechamiento, al contrario, está orientada a los mercados emergentes bajos en carbono o de carbono cero. Esto incluye actividades productivas sostenibles como la acuicultura, el turismo, o la agroforestería, pero también la extracción de madera en condiciones especiales.

En la estrategia de recuperación de áreas deforestadas se encuentra el futuro del sector forestal, pero necesita de un serio compromiso del Estado, no solo en su calidad de regulador, sino también como socio estratégico en la inversión. La recuperación de aproximadamente 8 millones de hectáreas deforestadas necesitará de mecanismos innovadores de gestión, como la creación de programas de reforestación con acceso a créditos blandos para pequeños y medianos productores, incentivos tributarios para empresas que invierten en plantaciones, seguros forestales, entre otros. Países líderes en la producción forestal, como Chile, Brasil, China o Estados Unidos, lo son por sus plantaciones forestales y no por la extensión de sus bosques naturales.

Debemos ser honestos para aceptar que hemos estado forzando la realidad; si no lo hacemos ahora, en 20 años más no habrá una segunda oportunidad.